viernes, 30 de mayo de 2014

“Lo que no me mata, me enseña resiliencia"







¡Dios, dame fuerza, fortaleza, luz, dirección, guía… así, era mi petición a diario para resistir y seguir adelante con mi vida, cargando la cruz que me tocó. Con esa creencia crecí y viví más de la mitad de mi vida hasta que ya no hubo espacio para el dolor, la insatisfacción y el cansancio de sobrevivir.

Resistir no tiene que ser hoy en día la única opción ecológica, por fortuna estar bien hoy en una opción, que consiste en la desarrollar la  capacidad de  resiliencia. La Neurociencia nos dice que el cerebro tiene la capacidad de irse modificando en relación a las experiencias vividas por muy difíciles que sean.

La resiliencia no es una capacidad heredada o adquirida sino que es producto de la interacción y adaptación que se hace con el ambiente en que se vive y con los conflictos que surgen a lo largo de la vida.

Investigaciones recientes señalan que cultivar Resiliencia en las 4 inteligencias física, emocional, mental y espiritual  te alarga la vida 10 años más, te da crecimiento postraumático y esto consisten en:

1.    Resiliencia Física: no permanezcas mucho tiempo sentado, ponte en movimiento, ya que esto oxigena todos tus órganos vitales y se  estimula la liberación de bioquímicos del bienestar.

2.    Resiliencia Mental: acepta pequeños retos sin rendirte, aprende cosas nuevas, la voluntad trabaja como un músculo.

3.   Resiliencia Emocional: procura experimentar tres emociones positivas por  cada negativa. 3:1 la salud mejora, la creatividad se estimula, tu capacidad resolutiva crece.

4.   Resiliencia Social: “Los otros importan” Peterson regala abrazos, cultiva las relaciones óptimas  son la base del bienestar además de contribuir a la elevación de la oxitoxina hormona de la confianza y del amor.


En definitiva resolver problemas o conflictos son una oportunidad de desarrollar la capacidad de resiliencia, un evento traumático ahora ya no nos condena al sufrimiento indefinido, por eso……. “Lo que no me mata me fortalece” Nietzsche

Martha Elena GR 
Un expresso cortado...

martes, 20 de mayo de 2014

Reflexión sobre la felicidad










La felicidad es un fin que se desea por sí misma, porque uno no dice, quiero ser feliz para…, sino que piensas voy a ser feliz cuando, me compre mi auto,  mi casa, cuando me case, cuando tenga un hijo, cuando viaje a.., etc.
Yo, la empecé a  buscar haciendo todo aquello que se esperaba de mí, fue sencillo aceptarlo, porque estaba definido; la culminación de una carrera,  colocarte en un buen trabajo después la formación de una familia, luego la adquisición de cosas materiales;  primero en todo lo que mi capacidad económica podía y luego en mi incapacidad financiera (me endeudé) y tampoco la encontré. Entonces ¿dónde y cuándo? iba a conocer la felicidad… ¿Cómo era?, ¿cómo se conseguía? ¿Cómo se sentía?, ¿cómo se vivía?....
No obstante de lo que me di cuenta, es que cada reto que nacía de mí,  me emocionaba y me llenaba de energía para hacerlo y  además me daba satisfacción y orgullo tanto si lo lograba o no. En cambio  cuando venía como un debo de… externo, el sentimiento era de preocupación, tensión, angustia, muy atenta a las opiniones de los demás. Entonces ¿dónde y cuándo iba a conocer la felicidad? ¿Cómo era?, ¿cómo se conseguía? ¿Cómo se sentía?, ¿cómo se vivía? ¿Con que estaba relacionada? …quizá con la suerte, con el dinero, con el apellido, con las amistades.
Cuando me di a la tarea de conocer más acerca de esto, me encontré  que las investigaciones de la dra. Sonja Lyubomirsky (2005)  son muy esperanzadoras y confiables, puesto que demuestran que la capacidad para la felicidad es temperamento en un 50%, es decir nos viene del legado genético, aquí pensé, no… ya no conoceré la felicidad, mi genes siempre se enfocan en los problemas, en prepararme para las crisis, en que todo cuesta, hay que  trabajar duro con sacrificio y sufrimiento, estar atenta por donde va llegar el sablazo, etc.
Mientras que el 40% se atribuye a lo que pensamos, decimos y hacemos la Intención (¿para qué hago lo que hago?, ¿qué me reportara?, ¿que espero?, ¿que busco?). Y el 10 % restante lo constituye las variables del ambiente, circunstancias generales de la vida (situación económica, sexo, nivel educativo, etc).
Entonces ¿qué puedo hacer para usar el 40%?, que es la voluntad, transformada en aptitud y actitud para estar bien (ser feliz), y funcionar de manera óptima conmigo misma, con los demás y con mi entorno.
Dentro de lo que recomienda Cikszentmimahly (1998) y Lyubomirsky  (2005) te comparto lo que  ayuda a cultivar el bienestar emocional (felicidad) y utilizar ese poderoso 40% de la voluntad para aliar el otro 10% que corresponde al ambiente:
·               Tener en claro cuál es la intención o propósito de lo que haces
·               Poner metas que desafíen tus habilidades y conocimientos
·               Es mejor ir de lo simple a lo complejo para no ser fuente de frustración
·               Descubre lo que te gusta y apasiona
·               Saca tiempo para la reflexión y la relajación
·               Elige vivir plenamente lo que hagas
·               Cultiva lo que te falta para sentirte seguro y competente
·               Mira los problemas desde varias perspectivas de solución
·               Piensa divergente, explora y el riesgo para aplicar las soluciones que identifiques
·               Comparte tus emociones con quien te sientas comprendido y entendido
·               No tengas miedo de ser quien realmente eres
·               cultiva lo que te gusta y apasiona hasta hacerlo una maestría
·               Ten un espacio a tu gusto, que te agrade y que  haya un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio.
·               Cultiva relaciones óptimas con los demás, pues son parte importante para el bienestar.
·               Fortalece los recuerdos gratos, alegres y hasta nostálgicos
·               Elige practicar en todo momento el agradecimiento, es un buen estimulante de emociones positivas, pensamiento creativo que te dará bienestar

“En definitiva  la ruta de la  felicidad se recorre con voluntad y clara intención de que me mueve a  Ser feliz”J
Martha Elena GR 
Un expresso cortado...

viernes, 16 de mayo de 2014

¿Es suficiente nacer humano, para serlo?






Yo creía que sí, que por el solo hecho de nacer humano, ya se tenían los rasgos que distinguen a las personas <<muy humanas>> como son: la compasión por el prójimo, la solidaridad, generosidad, bondad, comprensión, etc.  Sin embargo  Savater (2008) en su bello ensayo del Valor de Educar, nos comparte que “Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos que llegar a serlo”   la humanidad plena no es solo una determinación biológica, también necesita de la afirmación psicológica que se da en la relación con los otros, siendo esto una confirmación de nuestra humanidad.

La pregunta obligada es ¿Cómo es afirmarse ante otro ser humano? Ya desde utilizar la palabra afirmación, estamos dando el rumbo de relaciones óptimas y éstas son posibles cuando la estimación propia es buena, auténtica, de orgullo de ser quien eres, de saber recibir, de construir límites que te llevan a respetarte y  establecer buenas vecindades que te permiten respetar a los demás.

Les comparto que esta experiencia de vida:

Cuando mi Mamá estaba, en una recuperación muy larga de una fractura de cadera, cuidarla me generó un cansancio físico y emocional que me llevo a transformar la compasión y la solidaridad en falsa tolerancia y en obligación.

Sin embargo recuperé la compasión y la solidaridad cuando lo hable  con una querida amiga que me escucho con comprensión, empatía y amor. También me compartió que ella había tenido sentimientos parecidos a los míos con su mamá, lo cual me hizo ver que son solo sentimientos normales y que me ubican  como ser humano, que no es perfecto pero si perfectibleJ
 
 
 
 
Martha Elena GR
Un expresso cortado…
 
 

martes, 13 de mayo de 2014

¿Y tú cuanto tiempo de tu vida realmente has disfrutado?






 Te comparto este cuento de Bucay que nos lleva a la reflexión de ¿Cuántas cosas de las hacemos
disfrutamos?Te invito a que vivas la experiencia de abrir tu consciencia y te atrevas a
registrar a partir de hoy, cuanto tiempo auténticamente gozas de lo haces diariamente : )


El Buscador

 Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador. Un buscador
es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco ese
alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una
búsqueda.

Un día el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había
aprendido a hacer caso caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar
desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a
lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le
llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de
árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de
valla pequeña de madera lustrada…

Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el
pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras
blancas que estaban distribuidas como azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una
de las piedras, aquella inscripción… “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2
semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no
era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena que un niño de tan corta
edad estaba enterrado en ese lugar…

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado,
también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5
años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terriblemente conmocionado.
Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían
inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero
lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había
vivido, apenas sobrepasaba los 11 años. Embargado por un dolor terrible, se
sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo moró llorar por un rato
en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
-No ningún familiar- dijo el buscador- ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa
tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en
este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha
obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: - Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que
pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven
cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí
colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí cada vez que
uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda
que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo:
¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión?
Enorme y el placer de conocerla… ¡una semana?, dos?. Tres semanas y media?...
Y después… la emoción del primer beso, ¿Cuánto duró?, el minuto y medio del
beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana?...
¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?...,
¿Y el casamiento de los amigos…?,
¿Y el viaje más deseado?
¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?... ¡horas?, ¿días?...

Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien muere, es
nuestra costumbre abrir la libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para
escribirlo sobre su tumba. Porque ese, es para nosotros, el único y verdadero
tiempo vivido.

Jorge Bucay.

Y tú, piénsalo… si murieras hoy, ¿Cuánto tiempo tendrías en tu
lápida?

MarthaElena GR
Un expresso cortado...

lunes, 12 de mayo de 2014

Es un Gusto estar con Ustedes...


Es un gusto, en esta etapa de mi vida apoyada por mi familia y después de una gama de experiencias y retos que me forjaron en distintas circunstancias de mi vida darme la oportunidad de compartir algo de lo mucho que la vida, y las personas que han formado parte de ella me han regalado. He vivido, he amado, he tenido perdidas muy dolorosas, he tenido retos que me han llevado al límite de mí misma y de mis emociones y todo esto despertó en mi la necesidad de entender, conocer y transmitir experiencias, sistemas y conocimiento que proviene de la aportación profesional y personal de muchas personas y de distintas épocas, que gracias a la capacidad de compartir esta al alcance de todo aquel que las busque y las necesite.

Soy un ser humano pleno y una orgullosa madre de 2 hijos, un doctor increíble y una arquitecta emprendedora y apasionada que le dan sentido a mi vida y son mi fuente de amor, inspiración y motivación. Tengo la fortuna de conservar a mi madre de 88 años quien me dio lo mejor de ella para brindarme mejores oportunidades. De las experiencias mas fuertes han sido perder a mi única hermana hace 4 años ella fue un apoyo esencial en mi vida y me dio su amor de manera incondicional. La segunda perdida fue la de mi esposo hace casi 10 meses quien fue y seguirá siendo el amor de mi vida y a quien le estoy totalmente agradecida por todo lo vivido, por el amor que aun me sigue manifestando con su recuerdo y por todas las lecciones que aprendimos juntos.

Estudie Odontología y ejercí algunos años de mi vida, tuve la fortuna de tener que trabajar mucho, estudiar y hacerme económicamente responsable a muy temprana edad lo cual fue un gran entrenamiento en mi vida.  posteriormente ya casada y con una hermosa familia formada descubrí que mi pasión estaba en la docencia y me dedique a estudiar. Hasta que Dios me bendijo con el regalo de fundar una empresa con mi hija la cual nos ha regalado muchísima experiencia de vida. La empresa se llama YOÜR : SOURCE

Profesionalmente me ha tocado crecer en muchos sentidos y siempre a Dios Gracias por la gente que confió en mí, que me abrió puertas y que compartió conocimiento. De las cosas que comencé a lograr a las 50 años (sin saber como prender la computadora ni usar Word) jaja que tuve que aprender a paso forzado... son las siguientes:

  • Maestría en Cognición por el ITESM

  • Maestría en Inteligencia Emocional & Programación Neurolingüística por EUROINNOVA, GRANADA ESPAÑA)

  • Certificación como COACH INTERNACIONAL por la ICC de LONDRES

  • Certificación en Negocios Emergentes por la (INTERNATIONAL FINANCE CORPORATION IFC)

  • Actualmente estoy cursando la Certificación en Psicología Positiva

Nada de esto sería posible sin el amor, la paciencia y el apoyo incondicional de mi familia, amigos, y gente que ha transitado en etapas de mi vida... los que ya se fueron y los que siguen estando mi amor eterno con ellos, mi agradecimiento y mi corazón.

Nunca es tarde para descubrirse y para empezar a vivir!

Bienvenidos a este espacio, donde ustedes tienen un lugar :)

Gracias a la vida.. y como dice el bellísimo poema de AMADO NERVO "EN PAZ"


...
Amé, fui amada, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
 
 
MarthaElenaGR
 
Un expresso cortado...

 




 




 


 

Vacío y frustración Vs Necesidades básicas


 
 
Una de las cosas que más  me preocupaba y martillaba mi mente era, que si estaba tomando las mejores decisiones, que sí, estaba viviendo, que sí, estaba haciendo lo correcto, que  lo que hacía diariamente, era lo que debía hacer. ¿Para qué? lo primero que venía a mi mente era… para no ser criticada, no sentir culpa, no sentirme inadecuada, no sentirme perdedora.

Hoy sé que las necesidades básicas  que todo ser humano siente, piensa y quiere vivir son:( Deciy Ryan,2000; Maslow, 1943 RYFF,1989; Baumeister, 1991; Epstein, 1990).

1.       Relacionarse con los demás, para sentir y vivir en pertenencia, por algo se afirma que el ser humano es “social por naturaleza”

2.       Autonomía, que cubre ese sentimiento de ser libre e independiente en la toma de decisiones que se requieren  afrontar el diario vivir, elegir mi vida e identidad y  que ponen a uno mismo a cargo de nuestra vida.

3.       Competencia, que nos permite reconocer que soy capaz de hacer cosas que son útiles y productivas.

4.       Autoaceptación, es lo que nos permite vivir en armonía y orgullo de ser quien soy y como soy.

5.       Sentido vital y crecimiento, es darle un propósito a lo que hago, más allá de la tarea misma, es decir, que lo que haga sea valioso, útil, satisfactorio. Así como también que sea un reto y desafío a mi capacidades y talentos. Pues de lo contrario el sentimiento será de insatisfacción y desinterés y el pensamiento de apatía y falta de creatividad.

¡que distinto es darme cuenta de lo que quiero es también una necesidad vital, que es lo que me hace sentirme viva, con entusiasmo y con dirección para vivir!
 
MarthaElenaGR
UNexpressocortado...